¿Tu campana extractora se ve opaca, pegajosa y con una capa de grasa que parece no salir nunca? Es uno de los puntos más olvidados de la cocina, pero también uno de los que más acumulan suciedad. Cada vez que cocinas con aceite o con fritura, los vapores se depositan en el filtro y en las paredes metálicas, y con el tiempo se forma una película que atrapa polvo y malos olores.

Por qué funciona este truco casero
La grasa de cocina es en gran parte aceite que se ha oxidado y mezclado con polvo. Los detergentes para platos están diseñados para romper los aceites, así que son una buena base para desprender la suciedad. La espuma de afeitar, por su parte, tiene una textura densa que permite que el producto permanezca sobre la superficie vertical durante más tiempo, sin escurrirse de inmediato. Esa combinación ayuda a ablandar la grasa antes de retirarla con un paño.
Ingredientes y materiales
- Espuma de afeitar sin perfume fuerte o de una marca conocida.
- Detergente lavavajillas líquido de color azul, de uso común.
- Un bowl de vidrio o recipiente pequeño.
- Guantes de goma, preferiblemente de un color que te ayude a ver la suciedad.
- Dos paños de microfibra, uno para aplicar y otro para secar.
- Un cepillo suave de cerdas no metálicas para las rejillas.
- Agua tibia para enjuagar.
Paso a paso para limpiar la campana
- Protege la zona: apaga la campana y el fuego, y cubre la estufa con un paño para que no caigan restos de producto.
- Prepara la mezcla: en el bowl, combina unas cucharadas de espuma de afeitar con unas gotas de detergente para platos. Mezcla suavemente hasta obtener una textura cremosa.
- Haz una prueba: aplica un poco de la mezcla en una zona discreta del acero y espera unos minutos. Revisa que no queden marcas ni opacidad.
- Aplica sobre la grasa: con un paño humedecido, extiende la mezcla por la superficie de la campana y deja actuar entre cinco y diez minutos para que la grasa se ablande.
- Retira la suciedad: frota en dirección de las vetas del acero con movimientos suaves. Para los rincones, usa el cepillo suave.
- Enjuaga y seca: limpia los restos con un paño humedecido en agua tibia y seca de inmediato con el otro paño para evitar manchas de agua.
Consejos para mejores resultados
Si la grasa está muy acumulada, repite el proceso una segunda vez en lugar de frotar con más fuerza, porque el exceso de presión puede rayar el acero. Lava también los filtros metálicos por separado, siguiendo las indicaciones del fabricante, ya que suelen ser los que más grasa retienen. Para mantener la campana limpia, bastará con una limpieza ligera cada una o dos semanas si cocinas con frecuencia.
Precauciones importantes
Nunca mezcles este preparado con cloro, amoníaco u otros productos desinfectantes, porque pueden generar gases tóxicos. Mantén la cocina ventilada durante la limpieza y evita que el producto entre en contacto con la parte eléctrica o con los focos de la campana. Antes de usar cualquier mezcla casera, revisa que el acero de tu equipo sea compatible con el producto.
¿Tú ya probaste algún truco para la campana? Cuéntanos en los comentarios cuál te funcionó mejor y qué otros consejos de cocina te gustaría leer en el blog.


