¿Tu filtro de campana de cocina parece que ha visto mejores días? No te preocupes, la acumulación de grasa y suciedad es un problema común, pero la buena noticia es que tenemos la solución perfecta para dejarlo impecable. ¡Es más fácil de lo que imaginas y con ingredientes que seguramente ya tienes en casa!
Los filtros de la campana son esenciales para atrapar la grasa y los humos mientras cocinas, pero con el tiempo, se obstruyen y pierden su eficacia. Esto no solo afecta el rendimiento de tu campana, sino que también puede ser un foco de malos olores y un riesgo de incendio. Por eso, una limpieza profunda y regular es clave.
La Solución Casera y Potente que Necesitas
Olvídate de productos químicos agresivos y caros. La combinación de bicarbonato de sodio y jabón lavaplatos es un dúo dinámico que disuelve la grasa y la suciedad incrustada de manera efectiva y segura. Aquí te contamos cómo usarlo:

Ingredientes:
- Bicarbonato de sodio (una buena cantidad, como media taza o más)
- Jabón lavaplatos líquido (preferiblemente el azul, conocido por su poder desengrasante)
- Agua muy caliente (hirviendo o casi hirviendo)
- Un cepillo de cerdas suaves o una esponja (que no raye)
- Un recipiente grande o un lavadero tapado
Paso a Paso para un Filtro Brillante:
- Retira los filtros: Asegúrate de que la campana esté apagada y retira cuidadosamente los filtros. La mayoría se deslizan o se desenganchan fácilmente.
- Prepara la mezcla: En un recipiente resistente al calor (o directamente en tu lavadero con el tapón puesto), espolvorea generosamente el bicarbonato de sodio sobre los filtros. Luego, añade una buena cantidad de jabón lavaplatos sobre el bicarbonato.
- Añade agua caliente: Con mucho cuidado, vierte el agua muy caliente sobre los filtros, asegurándote de que queden completamente sumergidos. Verás cómo la mezcla burbujea y comienza a actuar.
- Deja reposar: Lo ideal es dejar los filtros en remojo durante al menos 30 minutos, o incluso una hora para la grasa más rebelde. Si el agua se enfría, puedes drenar una parte y añadir más agua caliente (con precaución).
- Cepilla y enjuaga: Una vez que el agua se haya enfriado lo suficiente como para manipular los filtros, usa el cepillo o la esponja para frotar suavemente las áreas con grasa. Notarás cómo la suciedad se desprende con facilidad. Enjuaga cada filtro bajo el chorro de agua tibia hasta que no queden residuos de jabón ni bicarbonato.
- Seca y reinstala: Deja que los filtros se sequen completamente al aire o utiliza un paño limpio. Una vez secos, reinstálalos en tu campana de cocina.
¿Por qué Funciona Esta Combinación?
- Bicarbonato de sodio: Es un abrasivo suave y un potente desodorizante. Su textura ayuda a frotar la grasa sin rayar, y sus propiedades alcalinas descomponen los ácidos grasos.
- Jabón lavaplatos: Está formulado específicamente para cortar la grasa. Al combinarse con el bicarbonato y el agua caliente, potencia su capacidad para disolver las acumulaciones más difíciles.
Con este truco casero, tu campana de cocina no solo se verá más limpia, sino que también funcionará de manera más eficiente, manteniendo tu cocina fresca y libre de olores. ¡Anímate a probarlo y sorpréndete con los resultados!


